¡Que sabios son los padres!

Ayer domingo mientras nos comíamos la paella en la alquería, nuestro padre nos advirtió: mañana hará frío y el huerto estará mojado a primera hora. Aprovechad para dormir más. Pero nosotros, como de costumbre, no le hemos hecho caso. ¡Y qué frío hacía esta mañana a las ocho! Efectivamente, el rocío de la noche había…