Pendientes del cielo

Esta semana los hombres del tiempo anuncian lluvia, y eso siempre es bueno para los huertos de Mandarinas de Burriana. El agua de la lluvia penetra en la tierra y hace sazón, los árboles se limpian y la humedad ayuda en el proceso de maduración.

Pero para los recolectores la lluvia no es una buena noticia porque saben que deben quedarse en casa y no pueden trabajar. Las mandarinas no se pueden recolectar si están mojadas o húmedas porque se pudrirían en pocos días. Toca esperar que el viente las seque. Es lo que pasa muchos días con el rocío de la noche.

Pero los próximos días estaremos muy pendientes del cielo. Tendremos que esperar que tras la lluvia, el viento de levante haga el trabajo y nos permita recolectar las mandarinas para poder preparar y enviar vuestros pedidos. Si vemos que es imposible os avisaremos a todos y esperaremos al día siguiente.

Si queremos cosechar el fruto en las mejores condiciones y que os llegue a casa en sólo 24 horas, debemos estar seguros que después os durará. Os pedimos un poco de paciencia. Al fin y al cabo, el trabajo del campo es así. Siempre pendientes del cielo…