Llena tu oficina de mandarinas

Hoy os queremos hacer una propuesta que ya practican muchos de nuestros clientes: comprar una caja de mandarinas y enviarla al trabajo para compartirla con los compañeros. Algunas empresas lo han convertido en una especie de tradición cuando es temporada. A media mañana llega el repartidor con la caja, se coloca en el centro de la oficina y se hace un llamamiento general: ¡han llegado las mandarinas! Rápidamente se forma una cola y todo el mundo coge las suyas. La iniciativa tiene muchas ventajas. El primero es que se trata de una costumbre muy sana, una inyección de vitamina C que sirve para proteger el cuerpo contra los virus y los molestos resfriados, y mucho mejor que, por ejemplo, la bollería industrial. La segunda ventaja es el sabor: una dulzura natural y refrescante que te llenará la boca mientras batallas con el ordenador. Y finalmente tendréis la oficina perfumada con el aroma particular de nuestras naranjas, que son especialmente aromáticas. Por eso desde aquí queremos lanzar un eslogan: ¡Contra el frío, llena tu oficina de mandarinas!