La naranja como antídoto

Ateneo de Náucratis, un filósofo griego que vivía en Egipto en la época imperial romana, es autor de una obra clásica sobre gastronomía y filosofía: El banquete de los sabios. Esta obra de diálogos filosóficos, trata, en un momento dado de los cítricos, y allí uno de los participantes destaca que tanto si se toman en su estado natural como en zumo, son un excelente antídoto para toda clase de venenos. Y es cierto que hoy conocemos mucho mejor las propiedades de ls naranjas, sobre todo por la cantidad de vitamina C que contienen. Los cítricos son antioxidantes, mejoran la circulación, reducen el colestero , previenen el cáncer y la hipertensión. Así no nos extraña que, como explica Ateneo, en el mercado de Atenas de la Grecia clásica ya se vendían cítricos, aunque eran un producto muy caro y raro. Y muy bello.