Quién hace las mejores paellas?

En la familia de Mandarinas de Burriana también hay grandes cocineros del plato estrella valenciano.

En un momento u otro de la vida, todas las familias valencianas deben afrontar la gran cuestión: ¿Quién hace las mejores paellas?

No es una cuestión fácil de responder. Y la decisión marcará el devenir del grupo familiar porque el elegido, a partir de ese momento, deberá encargarse de cocinar el plato-tótem de la gastronomía valenciana en todos los encuentros familiares y compromisos varios (fiestas, celebraciones, presentaciones falleras, etc).
En la familia de los Miró hay dos personas que optan a tal responsabilidad: nuestro padre Pepe y la tía Carmen. Son, sin embargo, dos estilos diferentes.

La paella de nuestro padre es un golpe directo al paladar sin contemplaciones, un festival del sabor que te deja aturdido y con una única respuesta posible: O amas la paella para siempre o la odias hasta la eternidad.

En cambio, el arroz de nuestra tía es más sutil, más pausado, más de matices y colores, de digestión más fácil y lenta, de detalles inesperados. De hecho, más que la paella su especialidad es un plato que llamamos empedrao o engravada, un arroz con bacalao y alubias sólo apto para los sibaritas más excelsos, como el escritor Joan Garí, comensal fiel del Bar Centro de las Alquerías de Santa Bárbara, que en el libro La memoria del sabor (Editorial 3 y 4), escribe: «Una vez hecha la primera cata, todo son murmullos de honda satisfacción o elogios superlativos y ese mismo local, de repente, se ha visto investido por los tapices de las grandes ceremonias catedralicias «.