Es hora de las variedades tardías!

Cuando se acaba el febrero mucha gente piensa que ya no es época de mandarinas ni de naranjas. ¡Grave error! En el mes de marzo es la época de plenitud de las naranjas, en diferentes variedades como las lane-late, las navel late o las navelinas, pero sobre todo es el tiempo de las mandarinas más tardías y que, justamente por eso, son las que se pagan a un precio más elevado en el mercado. El mecanismo es muy sencillo: en marzo ya no hay tanta producción y los agricultores que han apostado por las variedades tardías se han arriesgado a sufrir una helada, un temporal de viento o cualquier otra inclemencia meteorológica que puede arruinar una cosecha. Por eso es lógico que el rendimiento sea más alto. A más riesgo, más recompensa. Así es como funciona. Un ejemplo de ello es la variedad de mandarina Periquina, de la que se cultiva muy poca cantidad y que en el mercado pueden valer más de 5 euros el kilo. A Mandarinas de Burriana nosotros no tenemos periquinas pero sí unos pocos árboles de la variedad Ortanique, muy parecida a la Clemenvilla. Calculamos que a partir de la semana que viene ya estarán en su punto y servirán para sustituir, durante el mes de marzo, las mandarinas Hernandina, que esta última semana de febrero tenemos de oferta porque ya son las últimas de la temporada.