El río Mijares

Es bien conocido que los primeros asentamientos humanos estables y que dieron lugar a las civilizaciones clásicas siempre crecieron a orillas de un río, sea el Nilo, el Jordán o el Éufrates.

En el caso de la Plana Baixa, el río que riega estas tierras habitadas ya desde la Prehistoria es el Mijares. Los romanos lo llamaron Idubeda y en la época de la reconquista se llamaba Albentosa, hasta que se quedó el nombre de Mijares por el cultivo del mijo.

Nace en la sierra de Gudar, en Teruel, a 1.500 metros sobre el nivel del mar, y baja a lo largo de 176 kilómetros hasta hacer de frontera entre Burriana y Almazora. Los árabes ya construyeron una densa red de acequias para aprovechar el agua pero fue en el siglo XX cuando se construyeron los principales pantanos (Arenoso, María Cristina, Sitjar), que retienen el agua en primavera y otoño para regar en verano y sirven para evitar las crecidas que antiguamente inundaban la Plana.

Este año no ha llovido nada y esto puede traer problemas para cuando llegue el calor. Todos estamos mirando el cielo estos días a ver si llegan las lluvias de una vez…